title="Pa que enamore" type="audio/mpeg">my favorite song
junio 02, 2010
octubre 09, 2008
EL CRISTAL
Soponcito aparece cuando menos lo estoy esperando. Justo hoy vino a desearme suerte con algunos líos de esos que sólo si me decido los puedo resolver, y me contó una de sus historias.
Ella habia vivido casi siempre detrás de un cristal, creía recordar cuando comenzó todo aquello pero prefería bloquearlo. En su mente no había espacio para los momentos tristes. O por lo menos así quería creer.
La comodidad detras del cristal era lo que más le gustaba. Era capaz de verlo absolutamente todo sin sentirse afectada por nada! A través de aquella pulcra pieza no tan delgada, elaborada a lo largo de muchos años de cuidado, meditación y mesura; veía cómo todo a su alrededor se desplomaba y cómo volvían a recomponerse las cosas sin que nada le afectara en lo más mínimo.
Un día notó fuera de su preciado cristal, cosas que le interesaban. Se sorprendió de sentirse atraída por algo que no se encontraba dentro de su 'área segura'. Trató de verlas mejor, de decidir si realmente le gustaban tanto como para abandonar su lugar favorito pero no podía, el cristal la mantenía alejada. Demasiado alejada. Aquella barrera que ella misma había construido como protección, de repente se convirtió en un obstáculo y Ella no sabía qué hacer.
Era acaso el miedo a quedar descubierta lo que la afligia más? O la angustia de tener que romper su muro en el que siempre había confiado y tras el cuál siempre se había resguardado?
No sabía con certeza.
Lo peor es la duda, decía mientras se ponía de pie y se imaginaba rompiendo el cristal con sus propias manos.
Ella habia vivido casi siempre detrás de un cristal, creía recordar cuando comenzó todo aquello pero prefería bloquearlo. En su mente no había espacio para los momentos tristes. O por lo menos así quería creer.
La comodidad detras del cristal era lo que más le gustaba. Era capaz de verlo absolutamente todo sin sentirse afectada por nada! A través de aquella pulcra pieza no tan delgada, elaborada a lo largo de muchos años de cuidado, meditación y mesura; veía cómo todo a su alrededor se desplomaba y cómo volvían a recomponerse las cosas sin que nada le afectara en lo más mínimo.
Un día notó fuera de su preciado cristal, cosas que le interesaban. Se sorprendió de sentirse atraída por algo que no se encontraba dentro de su 'área segura'. Trató de verlas mejor, de decidir si realmente le gustaban tanto como para abandonar su lugar favorito pero no podía, el cristal la mantenía alejada. Demasiado alejada. Aquella barrera que ella misma había construido como protección, de repente se convirtió en un obstáculo y Ella no sabía qué hacer.
Era acaso el miedo a quedar descubierta lo que la afligia más? O la angustia de tener que romper su muro en el que siempre había confiado y tras el cuál siempre se había resguardado?
No sabía con certeza.
Lo peor es la duda, decía mientras se ponía de pie y se imaginaba rompiendo el cristal con sus propias manos.
diciembre 30, 2007
El Regreso

A punto de terminarse el año, Soponcito ha vuelto a visitarme.
Lo invité a pasar y compartimos un buen rato. Estuvo contandome de alguien que había conocido.
Ella, con sus gestos sencillos y su mirada limpia, le confesó que habían algunas cosas que la asustaban y que de noche cuando se descubría pensando en ellas no sabía qué hacer porque el miedo le paralizaba hasta el pensamiento.
Le contaba de lo acogedor que se veía el lugar mas cercano a la hoguera, cómodo y tibio; así lo había descrito. A medida que se iba acercando las cosas parecían tal como las había visto desde lejos. Ahora que se encontraba mas cerca podía ver una parte del fuego que no podía ser apreciada de otra forma. El problema apareció cuando ella quiso quedar mas cerca.
Una quemadura. No tan grande como para que todos pudieran verla.
Lo suficientemente profunda como para que la cicatriz la acompañara para siempre.
Aprendio a temer estar tan cerca.
Y habiendome contado algunas historias más Soponcito se fue.
No sería hasta después que descubriría los miedos de aquella niña en alguien mas.
agosto 03, 2007
La banqueta
La incómoda banqueta sobre la cual se encontraba sentada parecía querer recordarle todo el tiempo que debía estar atenta al más mínimo detalle. Tenía que esperar el cambio.
Al principio pensó que sería tarea fácil; sólo se tendría que sentar allá un tiempo hasta que ocurriera el cambio y luego ellos enviarían un relevo. Pero al pasar el tiempo y luego de haber memorizado cada rincón, cada esquina, de la extraña habitación en penumbra, le parecia raro que no se hubiese producido ningun cambio.
A veces, cuando sentía la espalda cansada de estar tanto tiempo sentada en la incómoda banqueta, se acostaba en el suelo poco iluminado, al igual que el resto de la habitación, y se preguntaba si realmente todo marchaba como debería.
A lo mejor el cambio ya había sucedido y habían enviado al relevo a otra habitación, olvidandose por completo de ella. O en el peor de los casos habían olvidado enviar el relevo.
Muchas veces hasta ponía en duda su juicio y se preguntaba si había recibido correctamente las instrucciones. Podria darse el caso de que ella, una mujer atenta, perspicaz y observadora, no había entendido como serían las cosas y ahora tendría que pagar por el error.
Cuando no podía pensar se tocaba la nariz y rascaba su oreja para despejarse.
Volvía a sentarse en la banqueta y observaba a su alrededor con cuidado. Todo parecía estar tan vacío y oscuro como la primera vez que entró en la habitación. ¿Pero, en realidad lo estaba? No podía recordar exactamente como era la habitación al principio. Tampoco podía recordar cuando comenzó a olvidarlo.
Repasaba cada esquina con temor de llegar a la última y no recordar lo que había visto en la primera, aunque sólo fuera polvo acumulado por el tiempo que tenía esperando el misterioso relevo.
Se rascaba la oreja y tocaba su nariz para despejarse. Nuevamente se sentía incómoda en la banqueta, pero ahora caminaba en circulos alrededor de ella, no le gustaba alejarse del pequeño circulo de luz. ¿Qué luz? No llegaba a más de unos cuantos centímetros alrededor de la banqueta.
Repentinamente cayó en la cuenta de que nunca se había cuestionado la procedencia de aquella luz. Parecía venir de algun lugar muy lejano en el techo y que no alcanzaba a ver con claridad.
No había pensado en la posibilidad de que su relevo hubiese ido a buscarla y no la encontrara por falta de luz. De hecho ella misma solo podía ver un poco mas allá de sus manos extendidas. ¿En verdad era asi? ¿O sólo lo estaba imaginando?
No lo soportaba mas, sentía que se estaba volviendo loca, sin embargo tenía que esperar a su relevo. Miraba de nuevo la habitacion pobremente iluminada de esquina a esquina, esperaba por lo menos ver algun cambio. Miraba hacia arriba buscando de donde venía la luz y se sentaba en la banqueta. A esperar.
Volvió a tocarse la nariz y a rascarse la oreja. Lo hacía para despejarse cuando no podía pensar.
Al principio pensó que sería tarea fácil; sólo se tendría que sentar allá un tiempo hasta que ocurriera el cambio y luego ellos enviarían un relevo. Pero al pasar el tiempo y luego de haber memorizado cada rincón, cada esquina, de la extraña habitación en penumbra, le parecia raro que no se hubiese producido ningun cambio.
A veces, cuando sentía la espalda cansada de estar tanto tiempo sentada en la incómoda banqueta, se acostaba en el suelo poco iluminado, al igual que el resto de la habitación, y se preguntaba si realmente todo marchaba como debería.
A lo mejor el cambio ya había sucedido y habían enviado al relevo a otra habitación, olvidandose por completo de ella. O en el peor de los casos habían olvidado enviar el relevo.
Muchas veces hasta ponía en duda su juicio y se preguntaba si había recibido correctamente las instrucciones. Podria darse el caso de que ella, una mujer atenta, perspicaz y observadora, no había entendido como serían las cosas y ahora tendría que pagar por el error.
Cuando no podía pensar se tocaba la nariz y rascaba su oreja para despejarse.
Volvía a sentarse en la banqueta y observaba a su alrededor con cuidado. Todo parecía estar tan vacío y oscuro como la primera vez que entró en la habitación. ¿Pero, en realidad lo estaba? No podía recordar exactamente como era la habitación al principio. Tampoco podía recordar cuando comenzó a olvidarlo.
Repasaba cada esquina con temor de llegar a la última y no recordar lo que había visto en la primera, aunque sólo fuera polvo acumulado por el tiempo que tenía esperando el misterioso relevo.
Se rascaba la oreja y tocaba su nariz para despejarse. Nuevamente se sentía incómoda en la banqueta, pero ahora caminaba en circulos alrededor de ella, no le gustaba alejarse del pequeño circulo de luz. ¿Qué luz? No llegaba a más de unos cuantos centímetros alrededor de la banqueta.
Repentinamente cayó en la cuenta de que nunca se había cuestionado la procedencia de aquella luz. Parecía venir de algun lugar muy lejano en el techo y que no alcanzaba a ver con claridad.
No había pensado en la posibilidad de que su relevo hubiese ido a buscarla y no la encontrara por falta de luz. De hecho ella misma solo podía ver un poco mas allá de sus manos extendidas. ¿En verdad era asi? ¿O sólo lo estaba imaginando?
No lo soportaba mas, sentía que se estaba volviendo loca, sin embargo tenía que esperar a su relevo. Miraba de nuevo la habitacion pobremente iluminada de esquina a esquina, esperaba por lo menos ver algun cambio. Miraba hacia arriba buscando de donde venía la luz y se sentaba en la banqueta. A esperar.
Volvió a tocarse la nariz y a rascarse la oreja. Lo hacía para despejarse cuando no podía pensar.
agosto 02, 2007
VIDEO
Relax Michael Miguel...si sigue en eso, creo que no va a vivir mucho tiempo antes de que colapse su sistema nervioso.
julio 31, 2007
Ayer me acorde
Ayer ( gracias a todas las horas a solas y privada del uso de aparatos eléctricos que me proporcionó la compañía de electicidad, de 9am a 6pm...gracias...) me puse a pensar en un viejo amigo.
Se acuerdan de Soponcito verdad? bueno...aquí les va un update de su situacion actual.
Casi sin darse cuenta, las cosas comenzaron a ponerse a su favor. Lo que antes le parecía tan extraño ya no lo era y empezó a identificarse en cada una de las cosas que había en este extraño mundo que al principio le había parecido frío y cruel.
No podía ni creer que hasta unos meses atras se habia sentido tan perdido. Pero al parecer era necesario...era necesario estar perdido para poder encontrarse de esta forma, que parecía eterna. En realidad todas sus esperanzas estaban puestas en que este gran hallazgo fuera para siempre!
Hacia cada lugar que veía, podía reconocer que había un pequeño trozo de el allí. Era como si de repente todos los espejos que reflejaban su verdadero ser interior se hubieran destapado, permitiendole ver quién era en realidad y para qué había sido enviado a éste, nuestro mundo.
A todos nos ha pasado, que en algun momento de nuestras vidas nos sentimos como si nos hubieran sacado de nuestro mundo para lanzarnos a otro completamente desconocido y cruel.
Pero tambien casi a todos nos ha pasado que encontramos el camino correcto y nos damos cuenta que en realidad no es tan malo y que a veces las primeras impresiones no son suficientes para juzgarlo.
Buena suerte a Soponcito en lo que sea que le haya tocado hacer en este mundo!
Se acuerdan de Soponcito verdad? bueno...aquí les va un update de su situacion actual.
Casi sin darse cuenta, las cosas comenzaron a ponerse a su favor. Lo que antes le parecía tan extraño ya no lo era y empezó a identificarse en cada una de las cosas que había en este extraño mundo que al principio le había parecido frío y cruel.
No podía ni creer que hasta unos meses atras se habia sentido tan perdido. Pero al parecer era necesario...era necesario estar perdido para poder encontrarse de esta forma, que parecía eterna. En realidad todas sus esperanzas estaban puestas en que este gran hallazgo fuera para siempre!
Hacia cada lugar que veía, podía reconocer que había un pequeño trozo de el allí. Era como si de repente todos los espejos que reflejaban su verdadero ser interior se hubieran destapado, permitiendole ver quién era en realidad y para qué había sido enviado a éste, nuestro mundo.
A todos nos ha pasado, que en algun momento de nuestras vidas nos sentimos como si nos hubieran sacado de nuestro mundo para lanzarnos a otro completamente desconocido y cruel.
Pero tambien casi a todos nos ha pasado que encontramos el camino correcto y nos damos cuenta que en realidad no es tan malo y que a veces las primeras impresiones no son suficientes para juzgarlo.
Buena suerte a Soponcito en lo que sea que le haya tocado hacer en este mundo!
julio 05, 2007
Marel en la Casa

El pasado sábado estuve con unas amigas viendo a Marel Alemany (mi amor platónico) en concierto en Casa de Teatro, la verdad es que me encantan sus composiciones, de una calidad increíble. Esas letras que le llegan a uno al alma!
Marel cantó tres nuevas canciones que me encantaron y entre risas y buena música pasó la tranquila noche del sábado. No puedo esperar hasta el proximo concierto!
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